Paraguay ejecutó un tiro de esquina que no representó un peligro claro para el arco australiano, ya que el balón no adquirió la altura necesaria.
Se destacó el ingreso de Mauricio, quien aportaba un mediocampista más para la tenencia y recuperación de la pelota, y sumaba un delantero más para la presión en salida junto a Enciso y Ábalos.
A pesar de la paridad en el marcador, se reconoció la dificultad de destrabar el partido sin una pelota parada o un error defensivo.