Se especula con una posible salida inminente de Manuel Adorni del gobierno, basándose en señales que indicarían que su renuncia o remoción podría ocurrir en los próximos días. Algunos colegas periodísticos también sugieren que Adorni estaría finalizando su ciclo en el cargo, y que el gobierno se estaría preparando para este eventual escenario.
Se plantea que el gobierno ha logrado "rearmarse" y fortalecerse ante la potencial salida de Adorni, reorganizando la vocería y adoptando una postura más firme. Se argumenta que esta estrategia busca minimizar el impacto de una noticia que podría ser una "bomba atómica" para el Ejecutivo.
La estrategia del gobierno habría sido diluir la eventual salida de Adorni para que no cause un gran impacto. A pesar de los esfuerzos, se señala que el gobierno no podrá contar indefinidamente con el apoyo de la UCR, el PRO y sectores del PJ para sostenerlo. La semana pasada, el gobierno demostró fuerza al evitar que el tema de Adorni fuera tratado en ambas cámaras del Congreso, pero se cuestiona la sostenibilidad de esta situación a largo plazo.