Expertos del United States Geological Survey advierten sobre la posibilidad de réplicas de magnitud considerable tras el terremoto en el Pacífico. Se estima que estas réplicas podrían oscilar entre 6 y 7 en la escala de Richter, con una probabilidad extremadamente alta de ocurrir en los próximos días.
Esta situación genera preocupación adicional para las tareas de rescate, ya que las réplicas podrían dificultar los esfuerzos y poner en riesgo a los equipos de emergencia y a la población afectada por el sismo inicial.
Las autoridades de Venezuela, a través de su red de sismógrafos, monitorean la actividad sísmica y emiten alertas ante cualquier temblor. La falla de Boconó, activa hace 8 millones de años, es una de las más importantes de Sudamérica, con un desplazamiento promedio de 8 centímetros por año.