Diosdado Cabello reconoce la gravedad de la situación, calificándola de "alarmante" y refiriéndose a edificios y casas colapsadas. Informa que los organismos de seguridad, asistencia, protección civil, voluntarios y bomberos están desplegados.
Advierte sobre la posibilidad de réplicas que podrían terminar de colapsar estructuras que ya sufrieron daños, aprovechando su debilidad estructural. Se compara la situación con la de Cuba, donde los regímenes similares tienden a generar un endeblecimiento de los sistemas con el tiempo.