El presidente de Estados Unidos, Donald J. Trump, criticó al jefe del gobierno británico, Sir Keir Starmer, por supuestos daños causados en temas de energía e inmigración, así como en la relación con Estados Unidos respecto a la ofensiva contra Irán.
Trump afirmó que Starmer cometió errores en política energética, lamentando la falta de prospecciones petroleras a pesar de los recursos en el Mar del Norte. También criticó su postura en la OTAN y la negativa inicial al uso de bases aéreas para la ofensiva contra Irán, calificándola como una "mala decisión".