La Cámara de Diputados logró obtener quórum para tratar el "Super RIGI", un régimen de incentivo a las grandes inversiones, tras una tensa sesión marcada por la ausencia de varios legisladores.
Martín Menem, presidente de la Cámara, tuvo dificultades para conseguir el número necesario, llegando a pedir la presencia de un diputado que había renunciado para asumir como vocero presidencial.
La oposición criticó duramente la falta de quórum y la actitud de algunos diputados, acusándolos de "vergüenza" y de hipocresía en relación a la "ley de ficha limpia".
Finalmente, se avanzó en el tratamiento de dos proyectos importantes para el gobierno: el pago a dos holdouts por 171 millones de dólares y el "Super RIGI", que otorga beneficios a empresas por 30 años.