Se critica la ausencia de diputados opositores en la sesión para interpelar a Adorni, calificándolos de "encubridores" y "cómplices" del gobierno. Diputados del PRO, UCR, Provincias Unidas y otros bloques que habían solicitado la renuncia de Adorni no dieron quórum, evidenciando una alianza con el oficialismo.
Se contrasta esta actitud con la asistencia perfecta esperada para la votación del "Super RIGI", un paquete de beneficios fiscales para mega-proyectos de inversión (más de mil millones de dólares). Se cuestiona que este régimen favorecería a "amigos de Milei" como Peter Thiel.
Se advierte sobre la posible laxitud en la reglamentación del Super RIGI, similar a lo ocurrido con el RIGI original, donde se ampliaron los beneficios a actividades no contempladas inicialmente. Se teme que empresas asociadas a proyectos ya existentes puedan acceder a condiciones más favorables.
La diputada Julia Estrada señala que el peronismo propone incentivos fiscales condicionados a contraprestaciones como desarrollo de proveedores, creación de empleo, transferencia tecnológica, retención de divisas y protección ambiental, aspectos ausentes en la propuesta oficial.