El "Super RIGI" es una nueva propuesta de ley que busca otorgar beneficios fiscales a mega-proyectos de inversión, con un umbral mínimo de 1.000 millones de dólares, superando los 200 millones del RIGI original.
La iniciativa incluye rebajas impositivas en Ganancias (al 15%) y otros beneficios, pero ha generado críticas por excluir a las PyMEs y favorecer a grandes capitales, posiblemente vinculados a empresarios como Peter Thiel.
Se teme que, al igual que con el RIGI, la reglamentación posterior pueda flexibilizar aún más las condiciones, permitiendo el ingreso de actividades no originalmente previstas, como la extracción de petróleo y gas en Vaca Muerta.