Enrique Domínguez, primer DT de Lionel Messi, relata sus inicios a los 11 y 12 años. Describe a un joven Messi como un prodigio que hacía jueguitos con la pelota durante 15 minutos sin que se le cayera.
Domínguez recuerda que todo el plantel era bueno y que Messi se adaptaba a jugar con cualquiera. Destaca la buena relación con los compañeros, los padres y el ambiente familiar, mencionando que el hermano mayor de Messi, Rodrigo, también jugaba muy bien y fue compañero de su hijo.