Se cuestiona la actuación de Laura Crítica en Gran Hermano, donde se presentó con una peluca rubia y fue llamada "Laura Búfala" por otro participante. Se debate si este acto constituye humor o discriminación, y si es apropiado que la producción del programa exponga a los participantes a este tipo de situaciones.
Algunos panelistas consideran que el humor de Laura Crítica es anticuado y que su accionar en el reality podría ser un intento de llamar la atención. Se compara la situación con otros casos de discriminación dentro de la casa y se cuestiona la expulsión de participantes por acciones similares en el pasado.
Se argumenta que el humor debe ser para reír, no para lastimar, y que la producción de Gran Hermano debería evitar este tipo de acciones que pueden ser consideradas humillantes para los participantes.