Expertos advierten que inyectarse plasma de otras personas, una práctica asociada al biohacking, puede ser altamente peligroso y solo debería considerarse en situaciones de vida o muerte.
La FDA señala que estas transfusiones pueden causar graves lesiones, como daño pulmonar agudo (Treli), reacciones alérgicas severas y contagio de enfermedades infecciosas.
Médicos y científicos cuestionan el uso de múltiples suplementos diarios por parte de los biohackers, considerándolo un "experimento descontrolado" y abogan por ensayos clínicos aleatorizados para determinar la efectividad y seguridad de estos compuestos.