La pausa de hidratación en los partidos de fútbol genera un negocio millonario para las cadenas de televisión, que recaudan aproximadamente 500 millones de dólares. Estos cortes, de tres minutos cada uno, se dan en el minuto 22 y 67 del partido.
Las cadenas televisivas venden estos espacios publicitarios a marcas, con un costo por segundo que oscila entre 30.000 y 60.000 dólares. A pesar de las quejas de los espectadores por la interrupción del juego, la pausa se ha convertido en una fuente importante de ingresos para los organizadores del Mundial y las televisoras.