Ante las altas temperaturas en Londres, que alcanzan los 35 grados, los canales de la ciudad se han convertido en un punto de encuentro para que los ciudadanos busquen refrescarse.
Miles de personas buscan escapar del calor extremo, utilizando los canales para mitigar las altas temperaturas. Se observa a personas con paraguas y buscando sombra, adaptándose a las condiciones inusuales.