Andrea relata cómo en su época de colegio no se permitía jugar al fútbol, pero ellos transformaban cualquier objeto en pelota para poder hacerlo. Con Leo, la situación era similar, ya que jugaba con lo que tuviera a mano, incluso con papeles o bolsas de nylon.
Se menciona que Leo era muy pequeño en ese entonces, pero ya demostraba su habilidad con el fútbol. La docente recuerda que jugaba con cualquier cosa que encontrara, mostrando su pasión por el deporte desde temprana edad.