Jesús enseñó a pedir "venga tu reino", pero también existe una variante de esta expresión: "Venga sobre nosotros tu Espíritu Santo". La importancia de contar con el Espíritu Santo es primordial.
La comunión íntima con Dios, como la que Jesús tenía con el Padre ("Abba Padre"), es esencial. Esta cercanía, familiaridad y confianza son fundamentales para la relación con Dios.
La clave para una vida y ministerio bendecidos radica en la oración y la comunión con Dios, siguiendo el modelo de Jesús. Sin oración, los cielos no se abren y el Espíritu no desciende, lo que limita el poder para hacer avanzar el reino de Dios.