Se cuestiona la lentitud de la justicia en la causa contra Martín Insaurralde, que lleva tres años de demora y se reactivó tras la difusión de un video. Se compara la situación con el caso de José López, quien fue rápidamente encarcelado tras un escándalo similar.
La investigación se estancó por discusiones sobre quién debía realizar las pericias, generando demoras significativas. Se critica que la justicia funcione a "motor a escándalo" y que las causas se congelen hasta que un evento mediático las impulse. La defensa de Insaurralde podría argumentar que el video fue manipulado o realizado con inteligencia artificial para dilatar el proceso.
Se espera que la justicia cite a declarar a las empleadas domésticas que trabajaban en la mansión para determinar si el vestidor, donde se encontraron fajos de dólares, existía tal como se ve en el video. También se investigará si la casa fue modificada en los últimos años.