Lautaro Servín, de 17 años, fue asesinado a balazos en un intento de robo a pocas cuadras de su colegio. Los delincuentes, que se movilizaban en moto, le dispararon. A pesar de los intentos de reanimación por parte de su padre y el traslado al hospital, Lautaro falleció. Vecinos y compañeros se manifiestan reclamando justicia.
La indignación de los vecinos es palpable, cuestionando la falta de seguridad y el valor de la vida. Se relata la angustia del padre intentando salvar a su hijo y la falta de escrúpulos de los delincuentes. La comunidad exige justicia y seguridad ante la creciente ola de violencia.