Lucas, hermano de Lautaro, se suma a la búsqueda de cámaras de seguridad y testigos que puedan aportar información sobre el asesinato de su hermano. La familia recorre el barrio con la esperanza de encontrar alguna pista que ayude a esclarecer el crimen.
Describen a Lautaro como un joven hermoso, único y muy sano, que no se drogaba ni fumaba. La conmoción es total ante la pérdida de un adolescente que tenía toda una vida por delante y que fue arrebatado por la violencia. La familia pide justicia y que los culpables paguen por sus actos.