El segmento diferencia entre sanidad y milagros, enfocándose en la sanidad de enfermedades crónicas y la capacidad de Jesús para curar.
Se relata el caso de una mujer con hemorragia de 12 años que, a pesar de haber gastado todo su dinero en médicos sin éxito, fue sanada al tocar el manto de Jesús por fe.
Se afirma que Jesús sana en la actualidad y que, aunque los médicos no ofrezcan soluciones, la fe y la oración a Él pueden traer sanidad divina.