El Jefe de Gabinete esquivó una sesión en el Congreso, evitando así una situación incómoda en medio de cuestionamientos sobre su gestión y el manejo de fondos públicos.
A pesar de las críticas y la presión, especialmente por parte del PRO y la UCR, que pedían su salida, el funcionario logró eludir el debate parlamentario con la ayuda de estos mismos partidos, quienes habrían recibido fondos millonarios en sus provincias.
Se especula que esta maniobra busca ganar tiempo ante la difícil situación financiera y la falta de explicaciones sobre el destino de grandes sumas de dinero, mientras se aguarda la posible sesión del 2 de julio.