Se reitera que, tras tres años de investigación en la causa contra Martín Insaurralde, nunca se le solicitó su teléfono celular. Este hecho, señalado por el colega Sergio Farella, genera dudas sobre el avance de la investigación.
Recién ahora, tras aparecer dinero en su quinta y ser filmada en un vestidor, se procedió a la requisa del celular, lo que sugiere una lentitud o falta de diligencia en el proceso judicial.