Un importante descubrimiento arqueológico en El Infiernillo, Tucumán, ha revelado la presencia de cazadores-recolectores en la región hace aproximadamente 8.200 años (7.420 años radiocarbónicos). Este hallazgo, obtenido a través del análisis de huesos de camélido, confirma la ocupación humana temprana en valles intermedios, expandiendo la comprensión sobre el poblamiento del continente americano.
La investigación, que incluyó campañas científicas y análisis de laboratorio, determinó que El Infiernillo es el sitio arqueológico más antiguo de Tucumán y de los valles intermedios del país. Los investigadores encontraron herramientas líticas y fragmentos de huesos fracturados por acción humana, lo que sugiere prácticas de caza y recolección en la zona.
Este descubrimiento desafía la hipótesis previa de que los cazadores-recolectores habitaban exclusivamente en el corredor andino o la Puna. La serie de investigaciones busca identificar, relevar y valorar el patrimonio cultural y natural de la Argentina, aportando nuevas piezas al rompecabezas del desarrollo histórico de las sociedades.