La situación del GNC se arrastra desde hace tres o cuatro años, con un agravamiento en el último tiempo debido al aumento de la nafta, que se incrementó un 120%.
Este fenómeno ha llevado a un récord en la venta de equipos de GNC, evidenciando un aumento de la pobreza y la necesidad de buscar alternativas más económicas para el transporte.
Se compara la situación actual con la de gobiernos anteriores, señalando que, si bien había problemas, el acceso al combustible era más accesible económicamente.