Las estaciones de servicio de GNC registran filas interminables y demoras de hasta tres horas, generando incertidumbre entre los automovilistas que buscan llenar sus tanques. La situación se agrava por el frío y la falta de información oficial sobre la disponibilidad del servicio.
Los conductores expresan su frustración ante la imposibilidad de acceder al combustible, viéndose obligados a esperar durante horas para poder cargar. Muchos de ellos trabajan con sus vehículos y la falta de GNC afecta directamente su capacidad para generar ingresos y mantener a sus familias.
Se reportan casos de personas que han pasado más de 13 horas en fila, y la incertidumbre sobre si podrán cargar o no aumenta a medida que avanza la noche. La situación se torna desesperante para aquellos que necesitan el vehículo para actividades esenciales, como llevar a sus hijos a la escuela o asistir a emergencias médicas.