Venezuela se encuentra en una zona de alta actividad sísmica debido a su ubicación en el límite de las placas tectónicas del Caribe y Sudamérica. La interacción de estas placas genera movimientos frecuentes, especialmente en áreas cercanas a fallas como la de Boconó.
Aunque la mayoría de los sismos son de intensidad moderada, el historial venezolano incluye terremotos de gran impacto, como el ocurrido en 1812, que dejó decenas de miles de víctimas. El reciente terremoto, con magnitudes de 7.2 y 7.5, se suma a este historial de eventos significativos.