Un geólogo explica que Venezuela, si bien no es una zona sísmica de alta recurrencia, ha experimentado movimientos telúricos, aunque nunca de la magnitud del reciente terremoto de 7.5 grados.
Se menciona la falta de protocolos y la improvisación en las labores de rescate, así como el corte de suministros de gas como medida de precaución. La situación general del país, con problemas preexistentes, agrava la crisis.