Se continúa la recorrida por la fila de GNC, mostrando la presencia de familias enteras con niños que esperan con la creencia de que la carga será rápida, cuando en realidad podría extenderse hasta la medianoche.
Se advierte que la fila no avanza y que la gente no tiene información sobre el tiempo estimado de espera. La situación es crítica, especialmente considerando el frío y la necesidad de los conductores de cumplir con sus obligaciones.