La escasez de GNC en la región de Berisso y La Plata genera una crisis para taxistas y remiseros, quienes deben esperar hasta tres horas para cargar combustible. La situación se agrava por el intenso frío y la falta de previsión de las autoridades, afectando la rentabilidad de los trabajadores del volante.
Con 13 días de desabastecimiento, los choferes enfrentan dificultades para cubrir sus gastos diarios. El costo de llenar un tanque de GNC asciende a 11.000 o 12.000 pesos, y con la baja rentabilidad actual, apenas logran cubrir los gastos básicos. La situación se torna insostenible, especialmente considerando que muchos dependen de esta actividad como única fuente de ingresos.
El aumento de autos de aplicación ha saturado el mercado, deprimiendo los precios y la rentabilidad, lo que lleva a algunos choferes a darse de baja. La falta de GNC, la opción más económica, agrava el panorama para quienes buscan mantener su actividad.