El embajador noruego Álvaro Taetre considera que la celebración de la hinchada, que surgió de un hincha y se viralizó, proyecta ideales positivos.
Asegura que no se trata de un plan de comunicación, sino de algo natural que conecta con la gente.
El embajador noruego Álvaro Taetre considera que la celebración de la hinchada, que surgió de un hincha y se viralizó, proyecta ideales positivos.
Asegura que no se trata de un plan de comunicación, sino de algo natural que conecta con la gente.