Estados Unidos anunció nuevas medidas contra cinco entidades cubanas, aplicando la ley Helms, vigente desde los años 60. La Suprema Corte de Justicia de EE.UU. permitió que empresas norteamericanas cuyos activos fueron confiscados en Cuba puedan iniciar acciones legales para reclamar su devolución.
ExxonMobil, como sucesora de Standard Oil, ya inició acciones legales. Estas sanciones se suman a la crisis económica, energética y los apagones que sufre la isla, en un contexto de presión constante de EE.UU. para un cambio de gobierno.