Sectores clave de la economía continúan destruyendo empleo formal, mientras que los sectores extractivos como el agro, la energía y la minería, a pesar de su crecimiento, no generan puestos de trabajo por no ser intensivos en mano de obra.
Esta situación agrava el panorama económico, ya que la industria, que depende de la reactivación del consumo interno, se ve afectada por la falta de empleo.