Se debate sobre la actitud de los acusados frente a las acusaciones, contrastando la defensa de un inocente con la falta de acciones para limpiar el buen nombre.
Se menciona que, a diferencia de otros, Mauricio Macri solía autodenunciarse, aunque no se detalla si esto se daba en el contexto de casos judiciales similares al que se discute.
Se relata que, ante una acusación de espionaje, Macri podría haber dado explicaciones públicas o dirigido a la justicia, pero no lo hizo. Se señala que durante su gobierno se mantuvo una estructura de relación entre la Secretaría de Inteligencia y los tribunales, originada en la decisión de Néstor Kirchner.