La escasez de GNC en Berisso y La Plata continúa generando largas filas, especialmente para taxistas y remises. Claudio, un conductor, relata haber esperado casi tres horas para cargar combustible en Berisso, destacando la necesidad de trabajar para llevar el sustento a su familia.
Se observa que la situación se agrava por la limitada cantidad de estaciones de servicio operativas y la concentración de la demanda en pocas bocas de expendio. Los conductores se ven obligados a viajar largas distancias y esperar durante horas, afectando su rendimiento laboral.
La organización de filas diferenciadas para particulares y transporte de pasajeros busca ordenar la situación, pero la falta de oferta sigue siendo el principal problema. Se menciona que esta problemática se repite cada invierno, generando un ciclo de inestabilidad para los trabajadores del volante.