China prevé iniciar una nueva fase de ampliación de su estación espacial Tiangong para transformarla de una configuración en "T" a una estructura en forma de cruz.
El objetivo es aumentar su capacidad científica y logística, respondiendo al incremento de experimentos y necesidades operativas acumuladas desde su puesta en servicio.
Esta expansión se da en un contexto de creciente competencia espacial entre potencias como Estados Unidos, Rusia y el sector privado, que invierten en el desarrollo de tecnología para la exploración espacial.