Se retoma la discusión sobre las diferencias de temperatura dentro del transporte público, específicamente en colectivos y trenes.
Se menciona la controversia entre quienes desean abrir las ventanas por sentir calor y quienes prefieren mantenerlas cerradas por el frío.
Se señala que, a diferencia del colectivo, en el tren la posibilidad de abrir las ventanas es limitada o inexistente en modelos más nuevos.