Se señala que el gobierno de Milei evita tener contacto con Venezuela, posiblemente por las relaciones previas del gobierno anterior con el país caribeño. A pesar de esto, Chile, un gobierno de derecha, ofrece ayuda.
Se menciona la posibilidad de que el gobierno argentino no se haya enterado de la situación o esté priorizando su política interna, pero se critica la falta de acción y la supuesta "chupada de medias" a Estados Unidos e Israel en detrimento de la empatía con otros pueblos.