La región centro del país, conformada por Córdoba, Entre Ríos y Santa Fe, es una zona de alta producción de embutidos. El SENASA, junto a la Agencia Santafesina de Seguridad Alimentaria (ASAL), refuerza las campañas de prevención y difusión sobre la triquinosis, una enfermedad zoonótica transmitida por el consumo de carne contaminada con larvas.
La triquinosis se adquiere por la ingesta de carne cruda o mal cocida de cerdo o de fauna silvestre infectada. Los cerdos domésticos pueden contraerla por hábitos alimentarios, como el consumo de restos de roedores infectados, mientras que en la fauna silvestre, los roedores y otros animales infectados son la fuente principal.
Se recomienda a los productores mantener condiciones higiénico-sanitarias óptimas, controlar roedores y plagas. Toda carne destinada al consumo debe someterse a un análisis de digestión artificial para garantizar su inocuidad. Para los consumidores, la recomendación es adquirir productos de establecimientos habilitados y verificar que cuenten con la debida identificación y registro oficial. Cocinar adecuadamente la carne de cerdo hasta eliminar los colores rosados es crucial.
En cuanto a la caza, se aconseja disponer adecuadamente de los restos para evitar que sirvan de alimento a la fauna silvestre y así cortar el ciclo de la enfermedad. Los cazadores que destinen la carne al consumo particular deben realizar la técnica de digestión artificial.
En Las Rosas, Santa Fe, una familia se dedica a la producción de embutidos, destacando la calidad y la innovación en sus productos, como salames con nuez, roquefort y queso. Trabajan en estrecha colaboración con el SENASA y ASAL, cumpliendo con todas las normativas sanitarias vigentes para garantizar la seguridad alimentaria.