Se advierte sobre el grave impacto del endeudamiento en la salud mental de las familias, con un aumento del 22% en los suicidios, mientras las políticas de salud mental son desfinanciadas. Se revela que la mitad de los deudores morosos del Banco Provincia son policías, docentes o municipales, reflejando la caída de ingresos.
Muchos de estos trabajadores renuncian a sus cargos para evitar el pago de deudas, evidenciando un drama social que se agrava por la falta de empatía del gobierno nacional ante la crisis.