Se debate si la difusión del video de Jessica Sirio beneficia al gobierno actual, considerando que supuestamente representaba un cambio frente a la corrupción. La aparición del video podría generar un "empate" en la bronca social entre diferentes facciones políticas.
La coincidencia de la difusión con el Mundial es vista con suspicacia, ya que podría ser una estrategia para desviar la atención de temas como el de Adorni. Se cuestiona si el gobierno realmente se favorece con esta situación, dado que se esperaba un enfoque de "gobierno diferente".