Se afirma que el modelo económico de Javier Milei se impone con nitidez, generando menos pasajeros en el transporte público debido a la falta de dinero y empleo. Los datos de empleo y desempleo reflejan un aumento de la informalidad y el descontento social.
La reducción de pasajeros se traduce en menor recaudación, frecuencia e inversión en el transporte, creando un círculo vicioso de ajuste permanente. Se menciona una disminución de entre 6 y 8,3% en la cantidad de pasajeros en trenes y colectivos en 2025.