Marina Calabró relató un tenso intercambio con Damasia Denevi, empleada de Marcelo Tinelli, quien le consultó sobre para quién trabajaba Calabró, insinuando que era por "mala leche". Calabró le respondió que trabajaba con Luis Ventura y que ella misma se hacía cargo.
Calabró explicó que Tinelli, al enterarse de que ella estaba investigando sus deudas y problemas financieros, le preguntó a Denevi "Ahora entiendo, ¿para quién laburás?". Calabró interpretó esto como una confirmación de que Tinelli la considera una enemiga por su trabajo periodístico.
La periodista también mencionó que Tinelli se negó a hablar con ella y Ventura, prefiriendo solo responder a Denevi. Calabró criticó esta actitud, considerándola poco profesional y evasiva, y reiteró que Tinelli le tiene una animosidad personal.