Las temperaturas en Europa continúan batiendo récords, con máximas pronosticadas de hasta 40 grados en París y Londres. Si bien París registró una leve baja temporal debido a tormentas, se espera que las temperaturas vuelvan a aumentar.
Las condiciones climáticas extremas, que superan los récords históricos de junio, generan preocupación por su continuidad y posible empeoramiento en julio, especialmente en zonas que no están preparadas para soportar tanto calor.