Se describe cómo William Shakespeare, tras alcanzar el éxito en Londres, decidió regresar a su pueblo natal, Stratford-upon-Avon, en busca de tranquilidad. Falleció en 1616 y su tumba se encuentra en este lugar.
La ciudad conserva su edificación medieval, transportando a los visitantes a otra época. Shakespeare, considerado el escritor y dramaturgo más importante en lengua inglesa, eligió este sitio como su lugar en el mundo.