Se reitera el llamado a ser "testigos de Jesucristo en todo tiempo y lugar", sin avergonzarse de Él en el trabajo, la universidad o las redes sociales. Se sugiere dedicar más tiempo a la palabra del Señor en lugar de a fotos personales.
Se anima a responder de inmediato y sin excusas al llamado de Dios para servir en su viña, lo que convertirá a los creyentes en "poderosos instrumentos en las manos de Dios" para llevar "el fuego de la manifiesta presencia del Señor" al mundo.