La inestabilidad política en Reino Unido se agudiza con la renuncia de Keir Starmer, sumándose a una tendencia de breves mandatos de primeros ministros. El Brexit, aunque no único factor, ha contribuido a esta volatilidad, evidenciada por el auge de partidos de extrema derecha como Reforma UK.
Las recientes elecciones locales y regionales reflejaron el descontento con el Partido Laborista, mientras que Reforma UK gana terreno. La petición de elecciones generales anticipadas por parte de líderes opositores subraya la crisis política que atraviesa el país.