Se denuncia el enriquecimiento ilícito de funcionarios y políticos mientras la ciudadanía arriesga su vida en el transporte público. Se critica la falta de acción del gobierno y la impunidad con la que operan, mientras los servicios públicos se deterioran.
Se cuestiona la idea de que la gente votó por esta situación, argumentando que se les hizo creer en un proyecto que luego fue traicionado. La falta de control y la corrupción generalizada llevan a que la gente viaje en condiciones de riesgo, sin que los políticos asuman la responsabilidad.