El Papa Francisco expresó su pesar por la facilidad con la que se alimentan los conflictos en el mundo, en contraste con la nutrición de las personas. Durante su visita a la sede del Programa Mundial de Alimentos en Roma, criticó que la ayuda y los proyectos de desarrollo se ven obstaculizados por "decisiones políticas complejas e incomprensibles".
El Sumo Pontífice señaló que vivimos "tiempos de conflictos prolongados, inseguridad alimentaria crónica, volatilidad económica y creciente vulnerabilidad", y lamentó que el sistema actual "produce constantemente los mismos problemas que luego se ve obligado a corregir".