La disputa entre los financiistas Pichirilo y Francisco Auque en enero de 2024 fue crucial para que se conocieran presuntas actividades ilícitas y corruptas.
Según se expuso, políticos de alto nivel intentaron mediar para frenar esta pelea, temiendo que salpicara a muchos involucrados.
Se menciona que las actividades de estos financiistas incluían la compra y venta de departamentos, y se investiga el origen de fondos y posibles irregularidades en operaciones financieras.