Una ola de calor ha provocado el cierre anticipado de la Torre Eiffel en París, generando decepción e incomprensión entre los turistas. El emblemático monumento redujo su horario habitual, cerrando antes de lo previsto debido a las altas temperaturas.
La medida, implementada ante la previsión de temperaturas extremas, busca resguardar la seguridad de visitantes y personal. Se esperaba que los termómetros alcanzaran los 38 grados en la ciudad, y se pronosticaba que la ola de calor continuara hasta el viernes 26 de junio.