Las sierras de Córdoba se vistieron de blanco debido a las nevadas, creando un paisaje hermoso y digno de postal. Los primeros copos cayeron en la zona del Parador del Cóndor, punto elevado de las sierras, tras un marcado descenso de temperatura.
Este fenómeno, aunque más frecuente en la cordillera, suele ocurrir en las partes más altas de las sierras de Córdoba cuando las condiciones climáticas son propicias. El día posterior, soleado y frío, realzó aún más la belleza del paisaje.